ACTUALIDAD DEL HUEVO Y LA GALLINA

“5 de julio de 1969,

 A la mañana en la cocina sobre la mesa está el huevo.
Miro el huevo con una sola mirada. Inmediatamente me doy cuenta de que no se puede estar mirando un huevo tan sólo: ver el huevo es siempre hoy: apenas veo el huevo ya se siente haber visto un huevo, el mismo, hace tres milenios. -En el mismo instante de ver el huevo él es un recuerdo de un huevo. -Sólo ve el huevo quien ya lo ha visto. Como un hombre que, para entender el presente, necesita haber tenido un pasado. -Al ver el huevo ya es de inmediato demasiado tarde: huevo visto, huevo perdido: la visión es un calmo relámpago. -Ver el huevo es la promesa de llegar a ver de nuevo un día el huevo. -Mirada corta e indivisible; si es que hay pensamiento: no lo hay: hay un huevo. -Mirar es el necesario instrumento que después de empleado, tiraré. Me quedaré sin el huevo. -El huevo no tiene un sí mismo. Individualmente no existe.
Ver realmente el huevo es imposible: el huevo es superinvisible así como hay sonidos supersónicos que el oído ya no oye. Nadie es capaz de ver el huevo. ¿El perro ve el huevo? Sólo las máquinas ven el huevo. La grúa ve el huevo. -Cuando yo era antigua un huevo se posó en mi hombro. – El amor por el huevo tampoco se siente, el amor por el huevo me es supersensible, no alcanza para llegar a saber que se siente. Uno no sabe que ama el huevo. -Cuando yo era antigua fui depositaria del huevo y caminé leve para no turbar el silencio del huevo. Cuando morí, me sacaron el huevo con cuidado: todavía estaba vivo. -Así como no se ve el mundo por ser obvio, no se ve el huevo porque es obvio. ¿El huevo ya no existe? Está existiendo en este instante. -Eres perfecto, huevo. Eres blanco, huevo. -A ti te dedico el comienzo. A ti te dedico la primera vez.
Al huevo dedico la nación china.”

REVELACIÓN DE UN MUNDO
– Clarice Lispector

Share This Story

Canapés literarios

Otras personas tambien vieron